Esta tarta de cebolla alemana me gusta porque tiene una base de masa fermentada, un poco al estilo de una coca salada valenciana. Que la conozco por tener familia en Alemania, pero nunca la he probado in situ.
Que conste que las tartas saladas me requetechiflan con cualquier tipo de base, especialmente con masa quebrada, de las que tengo mucho ejemplos en la web, pero esta me gusta por salirse de lo más habitual.
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Índice
La tarta de cebolla alemana, zwiebelkuchen, y su devenir
- La zwiebelkuchen o tarta de cebolla, que eso significa, es una receta tradicional que solía aparecer en las mesas en los meses de otoño, con un relleno de cebolla, tocino y crema agria que acoge una amorosa masita de pan. Me recuerda mucho a la tarte flambée o flammkuchen de Alsacia, pero con mucha más cantidad de cebolla.
- Originaria del suroeste de Alemania, la tarta de cebolla se servía tradicionalmente durante la vendimia. Por eso se acompañaba (y acompaña) con un vino joven, el Federweißer (que significa blanco como una pluma) un mosto que se obtiene en la primera etapa de fermentación, refrescante porque contiene anhídrido carbónico que le da chispa y turbidez.
La receta de la tarta de cebolla alemana
Pues esta recetuela consta de:
- Una base de masa fermentada de pan enriquecida con un poco de grasa (también hay versiones con masa quebrada, más sencillas)
- y un relleno de huevos, nata o crema agria, cebolla y panceta ahumada, muy similar a una quiche.
La tarta lleva alcaravea, un sabor muy centroeuropeo/nórdico que a mí me encanta, pero al que no estamos muy acostumbrados. Si no la encuentras (en herbolarios la tendrás) o no te apetece comprarla solo para esto, no la pongas.
Vídeo: cómo se hace la tarta de cebolla alemana
En poco más de 1 minutejo:
Dudas y consejos sobre la receta de la tarta de cebolla alemana
- —¿Con cuánta antelación la puedo preparar?— Con un día como mucho, porque aunque admite el recalentado y queda muy bien, siempre se va resecando algo.
- —¿Se puede cambiar la alcaravea por otra especia?— A mí me gusta mucho el comino, creo que también le va bien, pero te tiene que gustar.
- —¿No se puede hacer con menos grasa?— Mmm, si quieres puedes omitir el bacon, pero no tendrá el mismo sabor, claro.
- —¿Puedo usar masa quebrada? — Sí, casera o comprada.
La chefa recomienda
Como os decía que soy gran aficionada a las tartas saladas, que siempre quedan bien y gustan a todo el mundo, te ofrezco esta impresionante tarta de puerros al revés, una riquísima y tuneable quiche integral de verduras, una quiche de peras y queso, la clásica quiche Lorraine, la impresionante scarpaccia italiana de calabacín, una tarta salada de queso con uvas, una sorprendente tarta italiana de col, y una supervistosa tarta de rizos de patata.
La receta de la tarta de cebolla alemana, escrita
- La masa de las recetas que he encontrado suele llevar algo de azúcar; la he omitido, no veo la necesidad.
- También suelen hacer una antigualla que consiste en disolver primero la levadura de panadero en algo del líquido de la receta y reposar un rato para que empiece a fermentar; se sigue haciendo porque ya nadie sabe cuál era el objeto de esta práctica: activar la levadura fresca cuando no se estaba muy seguro de en qué estado se hallaba. Pero hoy en día, en que las levaduras frescas llegan refrigeradas con garantías a los comercios y las conservamos con cierto cuidado, no hace ninguna falta.
- Además de la sazón con alcaravea que he apuntado más arriba, mi receta lleva crema agria. Esto le da al resultado final cierta acidez que puede no ser del gusto de todo el mundo. Si dudas de que te vaya a gustar, sustituye la mitad de la crema agria por nata corriente para montar, para suavizar el sabor. La crema agria la encuentras ahora en muchas grandes superficies, aunque si te gusta enredar como a mí, también la puedes hacer en casa.
- Para el pochado de la cebolla uso aceite de oliva, aunque supongo que en Alemania en la tarta original no usarán esto, sino algún aceite vegetal más de la zona como el de colza o incluso mantequilla.
- Sí, esta tarta lleva bastante grasa, eso es así, por eso está tan buena.

Antes de ponerte manos a la obra:
- lee la receta completa o mira el vídeo,
- asegúrate de que tienes todo lo que necesitas y
- entiende el proceso.
Dificultad: el manejo de la masa fermentada, hace falta conocer el amasado y la fermentación.
- 150 g de leche entera
- 4 g de levadura de panadería liofilizada (12 g de levadura fresca)
- 250 g de harina corriente
- 1 cdta. de sal
- 50 g de mantequilla
- Aceite de oliva para freír
- 200 g de bacon
- 1 kg de cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 cdta. de alcaravea
- Sal y pimienta
- 200 g de crema agria
- 2 huevos M
- 100 g de queso semicurado
- Pesa y mide todos los ingredientes.
- Prepara la masa con todos los ingredientes en un bol.
- Amasa todo a mano o con amasadora durante un par de minutos. Reposa tapado 10 minutos.
- Agrega ahora la mantequilla ablandada y prosigue amasando en intervalos de 1 minuto separados entre sí por reposos de 10 minutos, hasta obtener una masa suave, homogénea y elástica.
- Tapa el recipiente y deja fermentar la masa en un lugar cálido hasta que doble el volumen.
- Mientras la masa leva, prepara el relleno. Pela la cebolla y el ajo, corta la cebolla en aros o en juliana, y pica el ajo finamente.
- Calienta un poco de aceite de oliva en una sartén amplia. Agrega la cebolla y sofríe hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
- Añade el ajo y dale unas vueltas. Agrega el bacon y sofríe un par de minutos hasta que cambie de color.
- Sazona con las semillas de alcaravea, sal y pimienta (ojo con la sal, que el bacon y el queso aportan mucha), y retira del fuego. Te recomiendo que escurras la grasa poniendo todo en un colador, no solo por el aceite necesario para el pochado, sino por la grasa que suelta el bacon.
- Agrega a las cebollas escurridas la crema agria, los huevos batidos y el queso rallado, y mezcla bien. Reserva este relleno.
- Precalienta el horno a 200 °C.
- Engrasa ligeramente un molde para tarta de 25-26 cm o un molde desmontable y reserva.
- Extiende la masa ya fermentada sobre una superficie ligeramente enharinada hasta un tamaño un poco más grande que el molde; el grosor debe ser de medio centímetro, aproximadamente.
- Traslada la masa sobre el rodillo al molde y asiéntala contra el fondo y los lados. El borde debe tener unos 4 cm de alto. Si quieres, puedes forrar el molde con papel si vas a querer sacar la tarta.
- Para cocer la masa en vacío, coloca un trozo de papel de horno sobre ella y cúbrela con legumbres para que pesen. Cuece la masa en el tercio inferior del horno durante unos 8-10 minutos.
- Retira el molde del horno, levanta el papel de horno con las legumbres y desecha (las legumbres sirven para posteriores cocciones, guárdalas).
- Vierte el relleno en la masa, alisa y devuelve la tarta al horno.
- Hornea la tarta de cebolla unos 35-40 minutos en el tercio inferior del horno con calor arriba y abajo; el relleno debe cuajar por completo y los bordes deben dorarse.
- Retira la tarta de cebolla del horno y deja enfriar un poco, la zwiebelkuchen está más rica un poco tibia.
Referencias
- German onion cake, zwiebelkuchen. Bake To The Roots
- Zwiebelkuchen herstellen: Ein einfacher Leitfaden für das perfekte Rezept. Spezial Rezepte
- Federweiser, el vino joven ya está aquí. Actualidad de Alemania
Colofón
Esta tarta de cebolla alemana, zwiebelkuchen, triunfa grandemente en Chez Invitado porque además queda estupenda recalentada en la freidora de aire o en el horno; que la preparas un domingo y te dura para varias cenas entre semana. Piénsalo.





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